Una mentalidad de cambio en la mujer empresaria

Por: Dra. Aury Beltrán, PCC

“Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, podemos elegir el reto de cambiarnos a nosotros mismos.” – Viktor E. Frankl

En Puerto Rico hay alrededor de 38,000 mujeres empresarias o que trabajan por cuenta propia, según estadísticas del Instituto Empresarial de la Mujer. Cuando nos referimos a la multiplicidad de roles que ocupa la mujer en la sociedad, es inevitable enfocar en el factor “cambio”: cambio físico, mental, emocional, y espiritual.

Lo opuesto al cambio es el estancamiento. Esa energía aglutinada que se manifiesta en comportamientos sombríos de rutina, costumbre, desgano, aceptación y falta de motivación. Esa sensación de desempoderamiento, de desconexión con el éxito y con el brillo de sentirse vivo y productivo.

Darle permiso al cambio es encender la chispa personal y ocupacional, abrirse a nuevas posibilidades, transformar la energía pasiva almacenada en ideas puestas en acción, es arriesgarse a disfrutar de la sorpresa y el aprendizaje que genera Crear y Diseñar en todas las facetas de la vida. Aceptar y realizar cambios es una oportunidad contundente para mejorar el estilo de vida,  mejorando la salud, las relaciones, la carrera, los ingresos, el nivel de felicidad y nuestra fe en un futuro óptimo, sin embargo requiere la certeza de tomar una decisión correcta.

La mujer empresaria  es meritoria de validación constante, ya que en la mayoría de los casos es arquitecta de su vida personal, eje de su familia, y capitana de su negocio. Se trata de reconocer el valor, la satisfacción, el dolor, y los tropiezos que la dirigen hacia adelante.  De reconocer su capacidad de Enfoque, de cómo fija límites y metas retantes que desafíen su auto-confianza, enriquezcan sus relaciones significativas, y le brinden libertad y flexibilidad.

Pero, ¿cuáles son las razones para no aceptar los cambios? ¿Por qué algunas personas se adaptan al cambio más facilmente? ¿Por qué es más fácil realizar cambios en algunas áreas de la vida que en otras?

“El único momento en que una mujer puede cambiar a un hombre es cuando éste es un bebé.” – Natalie Wood

Existen seis factores que pueden impedir que la persona se mueva hacia adelante. En primer lugar, hay que activar el “observar consciente” para identificar los obstáculos que nos paralizan. Ello nos permitirá tomar decisiones más sabias.

En Segundo lugar, identificar nuestra zona de comfort para poder abandonarla. Aquello que nos parece más familiar, que nos hace conformarnos con lo acostumbrado, que fomenta la rutina, y nos da menos trabajo: “el camino de la mínima resistencia…”  Somos expertos buscando excusas, viviendo en  negación, y justificando el estancamiento. Es necesaria una re-programación tanto de las operaciones profesionales del negocio (“update”) como de los rituales cotidianos personales. Soltar los antiguos apegos y arriesgarnos a innovar; exigirse más para crear mejores opciones, dejar de esperar por factores externos y tomar la iniciativa para realizar la movida. Mientras más pueda la persona “estirarse”, mayor será la recompensa: el riesgo no ofrece garantías, mas es un proceso de crecimiento en sí.

En Tercer lugar, cuidado con la apatía y la indiferencia.  ¡Ese aburrimiento y falta de pasión que disfraza la vida con máscara de muerte! ¡Esa desconexión del placer y disfrute (que no siempre es hormonal) que puede proveer la rutinización del trabajo, la empresa, los logros! La tendencia entre dueños de negocio es a colocarse tantos sombreros profesionales, que el enfoque mayor es en la tecnología y no en las relaciones humanas, convirtiéndose en seres transparentes ante los demás. El antídoto: soltar lastres, cambiar de escenarios, auto-motivarse, transformar las actitudes, entusiasmo, elevar la energía re-conectarse con las emociones, activar las musas, abrazar la esperanza.

“Una nueva vida comienza cuando aceptamos el cambio.”

En Cuarto lugar, los miedos, que usualmente aparecen cuando estamos listos para asumir un riesgo.  La dimensión del miedo va de la mano con la magnitud del riesgo. El menú de los miedos es interminable: miedo al rechazo, a la humillación, a no ser lo suficientemente bueno, al fracaso o al éxito, a ser juzgado, al abandono, falta de auto-confianza, falta de valor propio para soñar y fijarse metas.  La buena noticia es que en un momento económico tan desafiante como el que vivimos, no importa la excelencia del lider, cualquiera puede sentirse amenazado por estos miedos. Lo importante es no permitir que los miedos rijan el Norte de su vida.  La energía del miedo puede transformarse practicando su energía opuesta: el Amor.

“Todo lo que deseas se encuentra del otro lado del miedo.” – George Addair

En Quinto lugar, justificar las acciones, lo cual luce más sencillo que tomar la decisión de montarse en la rueda del cambio.  Muchas veces la realidad es dolorosa y es más facil mantener el status quo. Este factor es importantísimo, ya que promueve permanecer en un mundo de fantasía que para nada aporta al sostenimiento de una empresa productiva y lucrativa. No permita que sus excusas justificadas le impidan realizar cambios para mantener su vida y su negocio en acción.  El cambio es un proceso que puede tomar tiempo, pero al menos comencemos con un plan.

Sexto, la postergación. Las estadísticas demuestran que los varones adultos, los estudiantes de escuela superior y universidad, y las personas compulsivas son la porción de la población que más exhibe este comportamiento. Los “workaholics” (adictos al trabajo), por ejemplo, cumplen sus itinerarios profesionales, sin embargo, postergan los trámites relacionados con su salud, finanzas, y relaciones personales. Por otro lado, la mujer en su faceta familiar casi no puede darse este lujo, sin embargo su rol profesional podría reflejarlo en una agenda demasiado cargada.  Ya sea que se encuentre decaído, agobiado, desconfiado, distraído, diluído, vago, con poca auto-estima, o que esté realizando proyectos que no le motiven, despierte y comience a dar aunque sea pasitos-de-bebé, para que su cerebro reciba el mensaje de “movimiento” y vaya saliendo de ese pozo oscuro de inercia. Comience con lo más facil primero, y celebre sus pequeños logros. Gratifíquese. Siéntase en movimiento.

Resumiendo, cuando de cambio se trate, lo propio es comenzar por uno mismo, y en la medida en que la persona ejecute sus cambios, se sorprenderá de cómo las circunstancias a su alrededor comienzan a vibrar a su favor.  Al invertir energía tratando de cambiar el ambiente externo se derrocha la paz, la sabiduria, y todo el potencial que tiene el ser humano de romper patrones que impiden crecimiento. El escritor Jim Rhon dice que existen dos razones fundamentales que impulsan a la gente al cambio: la desesperación, o la inspiración.

La Dra. Aury Beltrán es Coach Personal y Empresarial Certificada con credencial PCC avalada por la International Coach Federation, Profesora de Coaches en Puerto Rico, Presidente de Conscious Marketing & Coaching, Fundadora/Directora de YogaLatina, Consultora en Comunicaciones y Ecología Empresarial, y Conferenciante Organizacional.   787-364-5838   aurybeltran3@gmail.com

Publicado por primera vez en la revista del Centro Unido de Detallistas, Centro Unido en Acción, Marzo de 2008.

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