Protege tu entorno, cultiva tu interior

BV 2008 04 Protege tu entorno cultiva tu interior

Tenemos ante nosotros la gloriosa oportunidad de inyectar una nueva dimensión de amor en las venas de nuestra civilización.” – Martin Luther King

La ecología se define como la ciencia que estudia las relaciones entre los organismos y su ambiente físico externo.  Sin embargo, pocas veces asociamos el término con el cuidado interno de las personas en su aspecto emocional y  espiritual.  Claro esta, lo ideal sería mantener un balance entre proteger el entorno y promover el autocuidado.

Mantener la ecología interna

La ecología intrapersonal implica esforzarse para cultivar la propia semilla de vida, aplicando la intuición a la reflexión, al discernimiento y a la capacidad de realizar elecciones en la vida.  Es precisamente desconectarse de los estímulos externos por momentos o ratos y conectarse con la brújula interna, invocar el propio sentido de dirección y practicar el arte magistral de autoescucharse.  Se trata de detener ese remolino de pensamientos (lo que coloquialmente denominamos “el tirijala”) que aleja a las personas de su esencia, de su mundo íntimo y confidencial y de su creatividad.

Cuando se filtran y procesan los pensamientos que vienen a la mente, comienza el proceso de intracomunicación porque el cerebro ha aceptado ideas que podrían activar emociones y provocar un comportamiento.  Nos comunicamos hacia adentro usualmente cuando rezamos y oramos, meditamos, recapacitamos o activamos el autodiálogo, en el que nosotros somos tanto el emisor como el receptor del mensaje y hasta el mensaje mismo.  Es el monólogo silencioso de la mente.

Preguntas necesarias

La intención juega un rol predominante cuando diseñamos esa relación privada con nosotros mismos y en nuestras relaciones.  Por un lado, podemos elegir una conversación interna constructiva, edificante, de crecimiento (comunicación no violenta).  Por otro lado, podemos escoger que sea tormentosa, matizada de preocupación y culpa, y hasta destructiva.  ¿Cuánto me acepto tal cual soy?, ¿cómo manifiesto mi autoamor?, ¿cuánto me respeto?, ¿me apago o me ilumino?, ¿inhalo paz o guerra?, ¿exhalo las cargas y el peso excesivo que yo mismo asumo?, ¿cuándo aprenderé a decir que no?

Arun Ghandi decía que “Las guerras no se acabarán mientras insistamos en mantener intenciones y relaciones violentas”.  Conviene tenerlo en cuenta.

Un gran reto

Por su parte, la doctora Wangari Maathai (ganadora del premio Nobel de la paz en el 2004 por sus contribuciones al ambientalismo) nos dejó como legado sus cuatro R para proteger la ecología externa.  El gran reto para la humanidad es cómo aplicarlas a la ecología personal y espiritual.  La fórmula es sencilla si aplicamos el principio japonés de mottainai (gratitud por todas las bendiciones recibidas), ya que el poder espiritual de la comunicación nos permite promover este legado tanto a favor del ambiente como de la naturaleza nuestra.  Es una labor de soltar y de transformar.

La siguiente tabla nos explica cómo aplicarlas a la ecología personal y espiritual:

BV 2008 04 Legado para fometar la ecologíaRompe con las limitaciones

Trabajar con honestidad el balance interno es una plataforma auténtica para proteger el ambiente externo.  Sin embargo, cabe recalcar que el término balance no significa lo mismo para todas las personas.  Además, existen algunos factores limitantes que podrían desequilibrar este objetivo: ciertas creencias y supuestos aprendidos en el proceso de socialización, interpretaciones distorsionadas, obstáculos internos y los miedos, que no son otra cosa que energía capaz de ser transformada.  Sin embargo, todo es cuestión de elección.

No hay antídotos ni fórmulas mágicas para disolver estos limitantes. ¡Anímate a preparar tu propia poción y a tallar tu propia varita mágica para experimentar una vida de paz y en balance interno y externo!

Usualmente nos comunicamos hacia adentro cuando rezamos y oramos, meditamos, recapacitamos o activamos el autodiálogo.

La autora es coach de vida y corporativo certificada.  Para mas información, llama al (787) 364-5838 .

Publicado por primera vez en la revista Buena Vida, Abril 2008.

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