Convertir cada momento en una meditación

“Visualiza la meditación como un baile, más que como una carrera.  Al competir en la carrera, la meta es llegar al final lo antes posible.  Al bailar, la meta es disfrutar, consciente y conectada con cada paso y cada movimiento mientras se realiza.”

Por Dra. Aury Beltran, PCC

¿Cuántas veces has intentado detener esa vorágine constante de pensamientos que abruma y sobrecarga la mente? ¿Qué opciones has considerado para aquietarte y sentir un profundo descanso, sin necesidad de tomar una siesta?

¿Cuántas veces has intentado detener esa vorágine constante de pensamientos que abruma y sobrecarga la mente? ¿Qué opciones has considerado para aquietarte y sentir un profundo descanso, sin necesidad de tomar una siesta?

Si se ejercita el cuerpo físico, también es necesario ejercitar la mente.  Ambas actividades requieren voluntad y acción; sin embargo luce mas familiar caminar o ir al gimnasio, que conectarse internamente para organizar la mente.  Pues no hay excusas: la orden del día es meditar paralelamente a las actividades cotidianas, sin necesidad de asignar un tiempo adicional específicamente para ello.  Convertir cada pedacito de vida en una oportunidad para saborear, re-enmarcar y rediseñar los sucesos.

Muchas personas consideran el término “meditación” muy distante de un estilo de vida moderno y acelerado.  La asocian con religiones, metafísica, gurús, célibes y personas demasiado “puritanas”.  De hecho, algunas de las excusas o bloqueos para no meditar son: “hace falta demasiado tiempo”, “estoy muy ocupado”, “soy una persona tensa e hiperactiva”, “se me hace difícil concentrarme”, “hay que practicar mucho”, “necesitaré un entrenador personal”, “a mi no me va a funcionar”, “no soy espiritual”, “es ridículo”, “es cosa de mujeres”, “no tendré la disciplina necesaria” o “la gente se engaña al creer que realmente meditar hace una diferencia”.

Entonces ¿por qué no añadirle un toque latino a esta modalidad para “desorientalizar” percepción actual y hacer esta práctica más sencilla y accesible a todos y todas, no importa la edad?

Una técnica fácil de aplicar a las actividades personales o profesionales del diario vivir consiste de cuatro pasos:

1. Visualizar imágenes relajantes que describan un estado de ánimo positivo.

2. Relajar el cuerpo y llevar la atención hacia adentro, soltando los estímulos externos.

3. Conectarse con una actitud de compasión y perdón para no juzgarse y sentir la esencia.

4. Aplicar esa compasión a los pensamientos (mirar los miedos y frustraciones en desapego, a través del lente sanador de la compasión).

Saborear cada sorbo de una tacita de café, escuchar atentamente el sonido de la inhalación y la exhalación, sentir como una caricia interna cada movimiento del cuerpo, convertir y sentir el agua de la ducha en una cristalina catarata de El Yunque, coordinar cada paso con una respiración consciente, construir y repetir afirmaciones breves, observar fijamente la llama de una vela o los pétalos de una flor, mirarnos fijamente en un espejo, sentir con las manos el ritmo del latido del corazón… cualquier actividad efectuada con un alto grado de conciencia y enfoque excluyendo cualquier otro pensamiento es, por definición, meditar.

Beneficios de la meditación     Daniel Goleman, en su popular libro Inteligencia Emocional (1995) estudia como los pensamientos, sentimientos y hasta las acciones, se escapan frecuentemente de nuestro control y por que aprender a activar la autoconciencia es tan importante para manejarlos.  Sin mencionar el término “meditación”, sus argumentos innovadores y científicos apoyan la importancia de meditar, ya que es un arte que provee una solución fácil y amigable para ejercer autocontrol sobre los pensamientos.  Es aprender a aclarar y relajar la mente para mirar los pensamientos y sentimientos como un video proyectado en la pantalla mental y así procesarlos y transformarlos a favor nuestro y de la conciencia colectiva.  Lo que es adentro, es afuera.

Gian Singh Khalsa (Carlos Muriel), maestro boricua de yoga, decía que meditar es parte del aseo diario de una persona.  Proponía – en un vocabulario diario – que según el cuerpo fisico tiene mecanismos para descartar las toxinas, asimismo es necesario “halar la cadena mental diariamente” para descargar los pensamientos que envenenan la mente y el espíritu.  El Padre Juan José Santiago, jesuíta y profesor de la International Yoga Teachers Association durante anos, en sus clases comparaba la meditación con “detener el remolino mental que impide enfocar sabiamente y vivir en paz interna”.

Así que no hay necesidad de comprar algún “mantra personal” y no hay siquiera que invertir en grupos de dogmas o prácticas específicas.  Todo el equipaje está adentro; es un regalo de vida.  Sentirse vitalmente presente, consciente, alerta, sensible, enfocada y conectada interna y externamente durante esta jornada que es la vida: eso es meditar sobre la marcha.

     La Dra. Aury Beltrán es coach personal y empresarial, y presidenta de Conscious Marketing & Research.  Puede contactarla llamando al 787-364-5838 ó a través del correo electrónico aurybeltran3@gmail.com.

 

     Publicado por primera vez en la revista Alternativa Natural, 2009, Volumen 3.

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