Mediación y la figura del mediador

Por: Dra. Aury Beltrán, Mediadora Lic. M-2440

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La Mediación es un mecanismo de resolución de conflictos, en el cual un tercero imparcial busca facilitar la comunicación para que las partes sean capaces de resolver un conflicto. Mediación viene de un concepto teológico del cristianismo, vinculado al de la Comunión de los Santos.

La mediación es un método alternativo de resolución de conflictos, la cual tiene como finalidad intrínseca arribar a la solución integral de un conflicto entre partes, evitando de este modo, llegar a la instancia judicial, por ello denominado también etapa “previa”. Los principios rectoren que guían e instrumentan la etapa de mediación son:

  • la confidencialidad
  • la oralidad entre las partes y la plena comunicación entre las mismas
  • la imparcialidad del mediador interviniente
  • la neutralidad del mismo frente al tema traído a colación.

Nuestro programa de soluciones organizacionales y del ámbito académico, Conscious Business Solutions, ahora integra Mediación como una herramienta paya ayudarle a lograr sus objetivos.

La implementación de este sistema se fundamenta en la imperiosa necesidad de evitar el colapso del Sistema Judicial, reduciendo el ingreso de causas diarias, creando este sistema, que permita la posibilidad de arribar a un acuerdo a aquellas contiendas judiciales que carecen de una cuantía excesiva y por su forma y contenido, modo de ejecución y sujetos intervinientes es menester resolverlas en esta etapa judicial previa.

Se basan en la democracia, la pacificación social, el diálogo individual y social, el respeto y el consenso para la convivencia. Consiste en la intervención de un tercero en un conflicto – el mediador – con el fin de facilitar el acercamiento de las partes enfrentadas y promover un proceso de negociación que permita arribar a un acuerdo consensuado y aceptado por las partes que ponga fin al conflicto.

La mediación es diferente a otros métodos emparentados como la conciliación y el arbitraje. Se caracteriza por el principio de neutralidad y no reemplaza el papel protagónico de las partes en la elaboración del acuerdo.

La mediación adquiere características especiales según se trate de conflictos internacionales, sociales o colectivos, e individuales.

Allí donde se ha utilizado la mediación, el grado de éxito ha sido muy alto pues se ha logrado un resultado aceptable para ambas partes en una controversia.

Origen

La mediación, también conocida como conciliación en muchas partes del mundo, tiene una larga historia en la esfera diplomática. En el mundo comercial, el interés por la mediación ha aumentado considerablemente en los últimos años. Este mayor interés se atribuye en parte a la insatisfacción con los costos, los retrasos y la duración excesiva de los litigios en ciertas jurisdicciones. No obstante, el aumento de interés resulta también de las ventajas de la mediación, particularmente de su atractivo como procedimiento que ofrece a las partes el pleno control del procedimiento a que se somete su controversia y del resultado de ese procedimiento.

Allí donde se ha utilizado la mediación, el grado de éxito ha sido muy alto pues se ha logrado un resultado aceptable para ambas partes en una controversia. No obstante, debido a que se trata de un procedimiento relativamente poco estructurado, algunos dudan en utilizarlo por temor a no saber a qué atenerse. Es necesario disipar esos temores explicando simplemente las principales características y ventajas de la mediación y la forma en que la mediación funciona en la práctica.

¿Qué es la mediación?

Es ante todo un procedimiento no obligatorio. Ello significa que, aun cuando las partes hayan convenido en someter una controversia a la mediación, no están obligadas a continuar el procedimiento de mediación después de la primera reunión. En este sentido, las partes controlan siempre la mediación. La continuación del procedimiento depende de que éstas sigan aceptándolo. El carácter no obligatorio de la mediación también significa que no se puede imponer una decisión a las partes. Para poder llegar a una solución, las partes deben aceptarla voluntariamente. Por consiguiente, contrariamente a un juez o a un árbitro, el mediador no es una persona que toma decisiones. La función del mediador consiste más bien en ayudar a que las partes lleguen a tomar una decisión propia sobre la solución de la controversia.

En la mediación, el mediador como facilitador se esfuerza por facilitar la comunicación entre las partes y por ayudar a cada una de ellas a comprender la perspectiva, posición e intereses de la otra en relación con la controversia. Los Centro de Arbitraje y Mediación ayudan a encontrar un mediador apropiado adscrito al Tribunal para el modelo que deseen adoptar. Existe un registro de Mediadores Certificados aprobados por el Negociado de Métodos Alternos para la Resolución de Conflictos, donde se listan Mediadores privados, no adscritos a los Centros de Mediación del Estado.

La mediación es un procedimiento confidencial. La confidencialidad sirve para fomentar la franqueza y la apertura en el procedimiento, garantizando a las partes que las declaraciones, propuestas u ofertas de solución no tendrán ninguna consecuencia más allá del procedimiento de mediación. Por regla general, éstas no podrán utilizarse en litigios o arbitrajes ulteriores. El Reglamento de Mediación de la OMPI contiene también disposiciones detalladas destinadas a preservar la confidencialidad en cuanto a la existencia y el resultado de la mediación.

¿En qué difiere la mediación del arbitraje? Acceda para leer la segunda parte.

Foto Instituto Andaluz de Mediación
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